reconoce sus orígenes

Al borde de la encrucijada libia

Publicado: 2011-03-23

Aliados desalineados

La situación en Libia, luego de los primeros días de bombardeos realizados por parte de los aliados, generó ciertas discrepancias internacionales a inicios de esta semana. Las discusiones sobre el rol que debería ejercer la OTAN en Libia dividió a los aliados de la coalición. Mientras Gran Bretaña e Italia apoyaban que fuese la OTAN la encargada de ejercer finalmente el mando principal de la intervención, Francia se mostró en contra, aunque propuso una "dirección política" a la operación. "Otra cosa es que en el futuro haya alguna planificación de la OTAN", señaló el ministro francés de relaciones exteriores, Alain Juppé, quien solo ve a la OTAN como apoyo en la zona de exclusión aérea en Libia. Sin embargo, tanto el primer ministro británico, David Cameron, como el ministro italiano, Franco Frattini, habían manifestado la necesidad de que la OTAN asumiese el liderazgo lo más pronto posible. "La OTAN debe tomar la iniciativa", dijo Frattini, "Si la OTAN no asume rápidamente la coordinación de las operaciones militares tendremos que plantearnos que Italia asuma la responsabilidad de sus propias bases".

Las operaciones militares, que acatan los términos de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, hasta ahora han sido coordinadas de manera tripartita entre Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, siendo la participación norteamericana la más preponderante entre las tres. Pero dicha coalición estaría a punto de girar de representantes. El propio presidente Barack Obama ha manifestado que transferirá el mando de la operación militar a otros países dentro de algunos días o semanas, y que ya no serán aviones ni barcos norteamericanos los que se mantengan en la zona de exclusión aérea en Libia. El asunto es que la posición norteamericana habría generado discrepancias iniciales frente a la posición francesa, quien veía con suspicacia la transferencia del mando a la OTAN porque muchos países dudarían en ponerse bajo la bandera de la Alianza Transatlántica, sobre todo porque quedaría excluida de esta operación la liga árabe. "No es la OTAN la que ha tomado la iniciativa. El control político lo ejercen países árabes, americanos y europeos", acotó el ministro Jappé a favor de que fuesen estos países quienes se mantuviesen a cargo de la operación.

Pero no todos comparten esta discusión estratégica. Países como Alemania -que mandó retirar dos fragatas y dos buques del Mediterráneo ante la participación de la OTAN en el embargo de armas-, Rusia, Turquía y China se han mantenido en desacuerdo con la intervención de la ONU en Libia. El ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov, hizo un llamamiento a "frenar la violencia" luego de una reunión con el ministro norteamericano de Defensa, Robert Gates. Pero la continuidad de la intervención sería inevitable, sobre todo ahora que Francia ha solicitado  una reunión en Bruselas, París o Londres en los próximos días para definir una "dirección política" que "pueda utilizar las capacidades de planificación e intervención de la OTAN".

No habrá rendición

En el campo de batalla, mientras tanto, el asunto se torna cada vez más complejo. La presencia del líder libio en el poder parece tener diferentes aristas dentro de los aliados. Ya algunos representantes habían señalado que el objetivo de la resolución de la ONU no buscaba derrocar al líder libio sino más bien proteger a la población. El ministro francés Luppé señaló que la operación podría ser "breve" siempre y cuando Gadafi cumpliese con el cese al fuego y el retiro de sus tropas. El presidente Obama, sin embargo, parece tener una percepción diferente a la francesa. En una conferencia de prensa realizada en su visita a El Salvador, señaló que "mientras Muamar Gadafi se mantenga en el poder, persistirá la amenaza contra la población civil". Una posición que quizá sea compartida por el gobierno británico, pero que choca con las declaraciones y la resolución misma de la ONU. Si por un lado los franceses estarían dispuestos a aceptar el cese al fuego de Gadafi, los norteamericanos no estarían tan conformes con que el líder libio se mantenga en el poder. Hillary Clinton también ha especulado con la opción de un exilio político para Gadafi.

En todo caso, los últimos acontecimientos parecen encaminar una situación más allá de lo planificado. La aparición de Gadafi en la noche del martes frente a una multitud aglomerada en el Palacio destruido por los bombardeos ha mostrado que la salida pacífica estaría lejos de ser realidad. No habrá rendición. Gadafi ha dicho que lograrán la "victoria final" y que derrotarán a los aliados por todos los medios. Está preparado "para la lucha, sea corta o larga". Es posible también que el dictador libio vislumbre un futuro oscuro de aceptar las condiciones que la ONU le ha exigido, más aún con el inevitable proceso judicial en La Haya por crímenes contra la humanidad. "Lograremos la victoria al final", repetía Gadafi ante su gente. Un final aún incierto pero quizá predecible. Se oyen pasos. La muerte ha extendido su mortal sábana sobre este país desértico y mediterráneo llamado Libia. Y la oscuridad ha comenzado a reinar.


Escrito por

Edwin Chávez

Co-fundador @lamula. (Post)estructuralista, narrador sci-fi, cuentista metaliterario, pixel-prototipeador, {css: lover}, poeta [01]nario.


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"Yo no cometía el error elemental de mezclar al hombre con su obra, pero todo escritor sabe que la verdad está en la ficción". Martin Amis